Emocionalmente subdesarrollado.

Cuando me disponía a escribir esta entrada, se me fue la inspiración (a comprar sushi), supe que iba a tardar en volver pues a estas horas todos los restaurantes de sushi estarían cerrados así que decidí trastear con el móvil hasta que volviera. Resulta que buscando el cable para conectar el móvil al ordenador; la inspiración llamó a la puerta, abrí… Qué decepción, vino sin sushi, pero me reordenó un poco las ideas que tenía pensado plasmar, aunque no sé si lo lograré con éxito.

En esta última semana de descanso que tuve tras terminar los exámenes del primer cuatrimestre, he estado un poco-bastante fuera de órbita. Así a voz de pronto, si me preguntárais qué hice en esa semana sin clase, tal vez os conteste: “No me acuerdo.” Y sí, sigo sin acordarme de mucho… A veces pienso que he malgastado esa semana sin hacer nada, sin siquiera haber podido tomarme unas mini-vacaciones fuera de Madrid que tanto necesito.

Llevo ya dos días desde que empezó este segundo cuatrimestre académico, recuerdo que me propuse aprender inglés y chino; cosa que pienso cumplir antes de que acabe el mes aunque no sé cómo… Todavía no ha acabado la semana para ver cómo sería la rutina a partir de ahora y noto una relajación anormal en mi. Estoy como demasiado tranquilo aun sabiendo que me tengo que poner las pilas para asfaltar los baches que tuve el cuatrimestre pasado a pesar de que sé que estudiando inglés y chino a la vez voy a sacar el tiempo debajo de las setas…

Me he notado un poco a mi bola, demasiado despreocupado de todo. No he llamado a quienes tenía que llamar, ni hablado a quienes tenía que hablar, siquiera un simple “Hola” como señal de que me acuerdo de esas personas. A veces pienso que uno de mis defectos es mi reactividad… mi pasividad ante los distintos hechos que van sucediendo a mi alrededor. Si no hay causa, ¿para qué reaccionar?, me limito a contestar si me preguntan, a hacer las cosas si me las ordenan, a no mover ni un dedo si no hace falta.

Las personas que triunfan en la vida, son personas proactivas, que buscan oportunidades de donde no las hay, hacen más de lo que mandan y proponen planes factibles para realizar. Traducido a la vida cotidiana, soy de esas personas que no llaman y prefieren que le llamen. Mi círculo cercano de personas ya me empieza a notar distante, ausente, inexistente; aunque no sé si la palabra más precisa es la de ‘frío’ (más frío de lo normal y eso que el invierno ya pasó…)

E incluso mis padres, al volver a casa y entrar en mi habitación, lo primero que me han dicho es “Tienes mala cara”. No me entiendo, no comprendo. Criticamos a los demás las cosas que no nos queremos ver en nosotros mismos y cuando te das cuenta de que tú puedes ser igualmente criticado… tsé…

Dejamos de buscar monstruos debajo de nuestras camas en el momento en el que nos damos cuenta que están dentro de nosotros.

Que alguien me resuelva...

Que alguien me resuelva...

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s