Nunca nunca ni siempre siempre.

Una de mis principales filosofías que he aprendido a lo largo de la vida es eso que veis en el título : “Nunca digas nunca, ni siempre siempre”.

Seguramente hayáis visto en películas, series o en la mismísima vida real, escenas en las cuales se dice : “Nunca me dejes sol@”, “siempre quiero estar contigo”, “siempre estaré aquí para lo que quieras”. Sí, eso que queda tan romántico, que queda tan “cookie” o cariñoso, dulce… Pero, ¿Estáis seguros?

Me he hartado de escuchar a lo largo de los años (en especial, éstos últimos), de lo de “Amig@s para siempre”, “friends 4ever & ever”, y frases así y ver cómo al cabo de un tiempo, acaban siendo dos polos que se repelen, se odian, no se hablan… ¿dónde quedó ese amigos para siempre? ¿En el vacío?

Mucha gente no es consciente de lo que el significado de ambas palabras conllevan. Decir siempre es siempre, decir nunca es nunca. ¿Por qué ibas a decir a una persona “siempre estaré allí para lo que necesites” si sabes que por un motivo u otro le vas a dar la espalda o simplemente no estás disponible en el momento que requiere de ti? ¿Por qué decir algo “nunca pasará más” si al cabo de 2 días estamos en las mismas?

El primero que reconoce ese error soy yo… no habré dicho yo veces de que “siempre que me necesites aquí estoy” o “te prometo que eso nunca pasará”, y no es que no me arrepienta de haber sido demasiado ciego, de no cumplir con lo que me he propuesto a una persona cuya confianza tiene depositada en mí, sino que sienta mal que no haya seguido mis principios que tengo marcados.

La cuestión es, si alguien promete “no ocurrirá jamás, te lo prometo”. Dando por hecho que ya te ha metido el dedo en la yaga una vez. ¿Qué harías? ¿Lo tomas como un “ha sido un descuido, no te preocupes” y le das una segunda oportunidad? ¿O en cambio, piensas, si ya ha pasado una primera vez que no ha cumplido con su palabra, por qué no iba a ocurrir una segunda?

Dicen que es mejor segar las malas hierbas por la raíz, pero y si entre ellas hay alguna inocente? También he oído (iluso de yo…) que las personas son capaces de cambiar con el tiempo, pocas… relativamente pocas son capaces de eso. Si cambian, es porque suelen tener un beneficio a cambio, y una vez obtenido, apaga y vámonos, mañana te veo y no te conozco. Y así es la realidad, me duele no poder confiar en las personas que de verdad intentan cambiar…

Hay que saber vivir en este mundo, no lleno de ilusiones y felicidad, ni tampoco de todo lo contrario, es decir, saber cómo reaccionar ante cada buen y mal momento… Por muy bien que te vaya algo, aunque tengas asumido que algo malo va a ocurrir seguro y estés 100% preparado, la cicatriz que te deja es prácticamente imborrable; no es algo a lo que puedes decir, “borrón y cuenta nueva” … que ojalá.

Nunca llueve a gusto de todos.

Y eso sí es verdad… Aunque llegará un momento en el que no, ¿quién sabe?

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2 comentarios el “Nunca nunca ni siempre siempre.

  1. Memo dice:

    Sí, hay que tener cuidado con lo que las palabras conllevan. Precisamente porque las personas, según Dr. House, nunca cambian.
    Y de esa misma serie puedo rescatar una frase: “Un día, una habitación”. Son pocas las personas que he conocido en una habitación y me han acompañado a otras… y eso se agradece.

  2. ¿Y si estás completamente seguro de que puedes decirlas porque salen de lo más profundo de ti?
    No creo que sea malos darles uso cuando de verdad sientes que algo sea así; eso sí, sin abusar de ellas y sabiendo cuando se utilizan.

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