Mi tía & stress

Acabó la primera semana de vuelta al colegio; iniciando un periodo de adaptación a la rutina escolar e intentando acoger de nuevo al hábito de estudiar. Se hace bastante duro la verdad, dormirte en clase la verdad es que no tiene “precio”.

Hoy, tras un determinado suceso que comentaré luego, he estado pensando acerca de lo efímero que es la vida; sí, este tópico está muy presente en la literatura y existen millones de reflexiones acerca de este mismo tema, pero yo prefiero hablar desde mi ignorancia.

Cada día me va gustando menos vivir en una ciudad, como lo es Madrid en mi caso. Cuando aún eres un crío, no te das cuenta del estrés al que están sometidas todas aquellas personas que te rodean; lo único que comprendes son multitud de gente yendo de un lado hacia otro con prisas, con rapidez. Vas creciendo y ya estás acostumbrado a tu entorno, un ir y venir constante, sin pausas, sin descansos, como si todo tuviera horario a seguir; hasta para ir al baño.


De todo esto no te percatas hasta que sales de este calabozo apresurado; llegas a un lugar completamente diferente, un mundo paralelo al tuyo donde no hay tanta gente, no hay apenas ruidos insoportables como el pasar de los autobuses, el constante taladreo en los tímpanos de las obras o las bocinas de conductores sin cabeza. Es tan… tranquilo y relajante.

Son tantas sensaciones de calma que una vez vuelta a la esta maldita lápida humana, echas de menos. Aquí es cuando eres consciente de que vives encadenado a un itinerario que seguir, unas fechas límites que cumplir, plazos a concluir… y el deseo de un descanso sin fin.

Todo ello me ha aludido a mi tía, tal vez por su personalidad, o tal vez por las condiciones que la rodeaban. Cada vez que le (la?) veo, andaba con cosas que hacer, trabajos que realizar, con suspiros de cansancio y quehaceres por terminar. Un tanto atareada, me preguntaba el porqué de su constante movimiento… muy poquísimas veces estaba descansando sin hacer nada. ¿Era así? No lo sé. Sé que tiene demasiados asuntos de lo que preocuparse, es ama de casa y trabaja (Estas dos razones son suficientes para estresarse… un buen rato).

Bastantes de las veces en las que pienso sobre esto, surge ella; es… tic toc tic toc, no era insoportable viéndole (la) ir de un lado hacia otro todo el rato, pero resulta… no sé un tanto contagiante; como el propio estrés al que estoy sometido en la ciudad. Parece que todos van patrullando el camino de “Casa-Trabajo”, se hace tan rutinario, tan pesado y aburrido, nada distinto, todos los días comienzan a parecer iguales. Por muy tranquilo que salgas de casa, es dar dos pasos al frente y estar nervioso, inquieto, desasosegado… como si de una epidemia se tratase (si no lo es ya.)

Hoy, mientras cenaba, me he enterado de que está en la UCI en un hospital en China. Mi tío cogió un avión ayer para volver allí. Lleva ingresada desde el martes; motivo – Derrame cerebral (por hemorragia). Ella, es una persona que tiene una tensión bastante más elevada de lo normal, es algo hereditario que afortunadamente sus hijas (mis primas) no tienen. Ellas, todavía no saben de la noticia.

Quiero pensar, que aun siendo un factor hereditario que se puede controlar mediante medicamentos; el estrés no haya contribuido a que esto ocurriese. Es un condicionante bastante importante, nada que tomarse a la ligera. Según mucha gente, estas situaciones son de aquellas en las que generalmente, puedes ir “preparándote”. Pues es como jugar a la Lotería, si tienes suerte y te toca el premio Gordo, sobrevives con secuelas permanentes; si te toca el Reintegro al menos vives en estado vegetativo (o en coma) y si te quedas sin premio… “apaga” y vámonos.

Sé que ella es una persona fuerte, ha soportado muchas duras tempestades a lo largo de su vida como para que esto se la lleve. Tiene a parte de sus seres queridos al lado suya… y la otra mitad a 9000km de ella, entre ellos, sus hijas. A veces llega a sorprender que exista gente que quien tiene plenitud de tiempo no quiera cuidarse (salud) y que quien no puede (si no es a cambio de sacrificar otras cosas) tenga que pasarlo canutas.

Este hecho, aparte de haberme traído una angustia bastante grande, me ha infundido un cierto miedo, poco parecido al que estaba hablando hace nada. Un pavor a este estrés, que no aporta beneficio alguno a nuestro bienestar. No hace más que amargarnos la existencia y hacer que la vida sea cada vez más y más… efímera.

A veces me pregunto cómo sería el mundo sin una noción del tiempo. ¿Un caos?

Me duele la cabeza, necesito tomarme algo; creo que no me he curado del todo del catarro de hace una semana. Tal vez de allí suelte tantas chorradas sin sentido. Llamen a una ambulancia, me lleven a un manicomio.

A veces, más bien a menudo, me gustaría diluirme en el agua. Como si fuera una pequeña gota, una gota que pudiera viajar por el mundo, poder decir que he estado en todos y cada uno de los rincones del mundo, enojarme de las situaciones que presencio, sonreír a los momentos de felicidad y evadir quereres materiales y despreocuparme de hechos, que una vez muerto, no dejen rastro; rastro de mi presencia, de mis alegrías y penurias; de dejar huellas profundas, marcas permanentes pintadas con tintes imborrables.

Mezclarme con más gotas, formar un riachuelo, convertirme en un río y llegar a ser el mar y ahogar así, las angustias que pueblan los corazones de este mundo.

.- Henxu

2:41

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2 comentarios el “Mi tía & stress

  1. Lia dice:

    Los momentos de descanso no tienen precio. Aunque a mi no me importa vivir en la ciudad, es más, la acabaría echando de menos si me marchase a algún lugar tranquilo. Es cierto que en Madrid no nos falta el ruido, aunque el hecho de que la ciudad siempre este despierta, hace que me olvide de que estoy sola cuando lo estoy. No te voy a negar que viene bien desconectar, pararse a no hacer nada, pero a veces resulta realmente dífcil, después de todo estamos tan acostumbrados a este estilo de vida que resultaría estraño dejarlo. En fin, espero que tu tía se recupere.

    Saludos.

  2. Espero que tu tia se recupere amigo. Animo! a veces lo que debemos hacer es olvidarnos del reloj,del internet,de la tele y escucharnos a nosotros mismos aunque solo sea unas horas al dia. Un saludo!

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