La desilusión… ¿algo innato?

A raíz de la entrada anterior, sobre Emilio Duró y el optimismo, aparte de otras paranoias mentales, se llega a la conclusión (o al menos yo) de que un hecho que ocurre cada vez menos en la sociedad es vivir con ilusión.

Son tantos factores que influyen en ello… Levantarse a prontas horas de la mañana por culpa del despertador (que únicamente está cumpliendo con su función), tener aversión de ir al trabajo, instituto, universidad y similares, la adquisición de “malos humores” como consecuencia de esos dos primeros hechos… A la vuelta de casa, Idem de Idem: pocas ganas de hacer nada, quejas sobre la “mierda de vida” que se lleva, que si la vida te trata mal o cosas como mejor no haber nacido.
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