La desilusión… ¿algo innato?

A raíz de la entrada anterior, sobre Emilio Duró y el optimismo, aparte de otras paranoias mentales, se llega a la conclusión (o al menos yo) de que un hecho que ocurre cada vez menos en la sociedad es vivir con ilusión.

Son tantos factores que influyen en ello… Levantarse a prontas horas de la mañana por culpa del despertador (que únicamente está cumpliendo con su función), tener aversión de ir al trabajo, instituto, universidad y similares, la adquisición de “malos humores” como consecuencia de esos dos primeros hechos… A la vuelta de casa, Idem de Idem: pocas ganas de hacer nada, quejas sobre la “mierda de vida” que se lleva, que si la vida te trata mal o cosas como mejor no haber nacido.

¿Dónde estaban esas inquietudes de conocer mundo? ¿Ese “culo inquieto” al saber que al día siguiente te iban a regalar algo? ¿Ese ‘nerviosismo’ cuando se está en el coche de preguntar “¿Falta mucho?” ? Lamentablemente, la gran mayoría de las personas a medida que van creciendo, van perdiendo estas… actitudes frente a la vida, quedándose vagamente en la infancia.

En cierta medida, analizándolo profundamente, se dictamina que la culpa es de ‘la libertad’. Y personalmente, interpreto esa sentencia como : “De pequeños hemos estado haciendo lo que venía pre-establecido por nuestros padres, si había que comer se comía, si había que irse con ellos se iba, sus órdenes iban a misa; si lo hacías, bien; si no también… A medida que vamos creciendo se nos abren las puertas de ser cada vez más libres e independientes, pero no siempre es bueno ese amplio abanico de posibilidades a elegir. A la hora de tomar decisiones, no todas nos saldrán bien, y con una púa de equivocación que hayamos cometido surgirán esos remordimientos y aflorarán los malos ánimos arriba descritos.”

Es primordial pensar en positivo. Aun siendo pesimista, una persona puede ver las cosas con optimismo. De nada sirve decir, “Joder un día más de trabajo” cuando en este país son ya 4 millones de parados; de nada sirve decir “Qué sueldo de mierda” cuando más de dos tercios del mundo tienen uno más bajo que el tuyo; o decir “Queda un día menos para que muera” cuando hay gente que muere antes de nacer, y un infinito etcétera.

¿Es difícil pensar en estas cosas cuando estás triste? No. Lo difícil es que se te metan en la cabeza para levantarte el ánimo y vivir con orgullo una vida que te ha sido otorgada, quieras o no; puesto que el hecho de nacer no lo decides tú. Escuché de un profesor de Derecho el otro día que ‘Justicia’ es “dar a cada uno lo que se merece/le corresponde”, pero… ¿qué se merece cada uno? ¿se merece el que se queja todos los días de lo repugnante que es su vida aquí, haber nacido en Irán secando ladrillos al sol? ¿se merece el niño que quiere salir de la pobreza ser uno de los grandes magnates del petróleo en el mundo? Y lo que es más, aun dando lo que se merece a cada uno ,¿se podría asegurar que esa persona viva con ilusión y pueda alcanzar la felicidad?

Según dicen, una de las mayores causas que aceleran la muerte en países desarrollados es la depresión. Esa falta de actitud para afrontar la realidad en la que está inmersa lleva a la gente, en el peor de los casos, a quitarse su propia vida. Y eso… por sentido común, no es bueno.

Por tanto, la respuesta a la pregunta del título de la entrada sobre si la desilusión es algo innato, respondo que no. De pequeños nos hacemos miles de ilusiones, de allí creo que sale nuestra inocencia en esas edades, es lo que nos mantenía ‘vivitos y coleandos’… Si bien, no todos hemos tenido una infancia feliz, sino una infancia sumida en tristes caras al compás de inertes lágrimas viendo cómo nuestro entorno (tanto familiar como social) se iban al garete en un instante; como si hubiéramos construido una torre de palillos. Ahora puedo decir que esta ilusión es como la juventud:

La juventud es una novia caprichosa. No sabemos entenderla ni valorarla hasta que se va con otro para no volver jamás…

Para bien o para mal, intento en lo posible ver las cosas positivamente desde mi carácter pesimista. Tengo la ilusión en un lugar profundo, que te abre el camino a sonreir cada mañana al despertarte: en vez de decir “Queda casi un mes para verla” dices “Un día menos”, en vez de decir “Qué asco, tengo que hacer deberes” dices “Cosa que me quito de cara a junio”… Tonterías así que hacen los días sean más amenos (si piensas que esta vida no merece la pena y se hace eterna).

Esta sensación de decir ¿Para qué estar triste pudiendo estar bien?, llena de satisfacción y aumenta considerablemente la autoestima y la moral de uno mismo. Os invito a que intentéis probar a ver las cosas con una perspectiva más optimista y dejéis de restregaros y recriminaros lo triste que es vuestra vida y vuestra incapacidad de cambiarla, porque se puede.

“Una cosa es saber qué hay que hacer para ser felices y otra cosa es tener la voluntad suficiente para realizarlo.”

About these ads

3 comentarios el “La desilusión… ¿algo innato?

  1. Jesu dice:

    Cuando somos pequeños vivimos con cientos de ilusiones de como será todo después.

    Cuando vas creciendo puede ser que las cosas no salgan bien o no salgan como tu esperas, entonces te das cuenta de que nada es tan bonito como creías que iba a ser.

    Quizás la sensación constante que solemos tener todas las personas de “me falta algo” ( ese algo ya puede ser algo primordial o algo secundario ) y de compararnos con aquel que creemos que tiene mejor vida, nos lleva a ser pesimista y depresivos.

    Nadie se va a acordar nunca de que en Japón han muerto y se han quedado sin casa miles de personas, de que en África muere miles de personas al día, de que el hombre que duerme el cajero de al lado de tu casa es feliz con tener algo que llevarse a la boca.

    La desilusión no es innata, se va adquiriendo a través de nuestro propio egoísmo, que es el que nos impide ver que no somos tan desgraciados como parecemos.

  2. [...] Post relacionado, se recomienda su lectura : Desilusión. ¿Algo innato? Share this:FacebookCorreo electrónicoTwitterLike this:LikeBe the first to like this [...]

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s