Cuando desistir se convierte en la primera opción.

Tras ver un vídeo por Youtube se me ha venido uno de esos flashback que duran horas y horas, tal vez días, meses o incluso años pero que en la realidad no se traducen a más que escasas décimas de segundo. Son como esos sueños que tienes de noche, en los que ‘vives’ imaginaciones, recuerdos o hechos pasados durante una gran cantidad de tiempo, cuando al fin y al cabo no han pasado más que las escasas horas de sueño que sueles tener diariamente.

En teoría tendría que decir “han venido a mi cabeza tales recuerdos” pero más bien es “he recordado tales hechos” y en cierto modo, juzgándolo desde un punto de vista más … ¿maduro? (¿Cuándo he sido yo maduro? Si se me está pasando el arroz) he conseguido relacionar todo ello en una sola palabra: “Desistir”. El diccionario lo define como “Renunciar a una empresa, intento o derecho”. Empresa no tengo; derechos, no los aprovecho, intentos… desisto.

Gilipollas de mí. Con todas las vocales y consonantes. Tal vez sea uno de los momentos en los que el arrepentimiento me está invadiendo de manera dominante, sí; bueno, mejor dicho, se me está formando un ‘cóctel’ de “arrepentimiento e impotencia”. Y de nuevo, me toca a mi aplicarme mi propio cuento: “No aprecias lo que tienes hasta que lo pierdes”.

Creo que una palabra que jamás se me había pasado por la cabeza para definirme a mi mismo es ‘cobarde’, es decir, una de las cosas por las cuales me he caracterizado sin darme cuenta ahora es mi cobardía a enfrentarme a algo que sé que no voy a poder … ganar? o mejor dicho, sobrepasar. De eso que te ponen un muro en frente tuya e intentas treparlo pero lo único que consigues son sucesivas caídas, una detrás de otra.

Una de las cosas en las que me he rendido por ejemplo ha sido en el aprendizaje de mi idioma ‘madre’, el chino. Yo nací aquí, me crié aquí y cogí costumbres de aquí; eso no quita el hecho de que no pueda aprender chino. Con mis ”’amigos”’ hablaba español, con las personas que frecuentaban el restaurante de mis padres también, con sus conocidos y demás… todo el rato español, español, español; a excepción de los momentos en los que hablaba con mi familia. Y ahora igual. 11 años aprendiendo chino, pagando 30€ al mes… y no he retenido ni el 5% de lo que he dado en clase. El año pasado lo dejé con la excusa de que con bachillerato ya no tendría tiempo. – Ahora el chino será casi como el inglés, It will be almost compulsory to know Chinese in order to assure a job. Yo y mi inteligencia, cerrándome puertas a mi mismo.

Del mismo modo me ocurría con mi ‘introversión’ y timidez. Recuerdo que al comenzar la E.S.O. aparte de ser el típico margi ‘forever-alone’ de la clase con pelo seta y gafitas; la cagaba en cada intento de abrirme a los demás; bien fuera diciendo las cosas como son con la sinceridad por delante o tapándome con un caparazón a base de mentiras o mezcla de ambas. Daba igual, ya fuera gente ‘corriente’ o gente ‘friki’; eras tachado de ‘bicho raro’. En ese momento me cerré aún más; consola, ordenador y no vida social. 3 años así hasta darme cuenta que no iba por el camino correcto. Y aún ahora me cuesta decir lo que pienso, siento o percibo o incluso, relacionarme con los demás y la sigo cagando, a veces, de manera muy gorda.

Y así podría enrollarme con mi vida personal, social, familiar, escolar, extra-escolar… con todo mi entorno basicamente. No he querido ser un chico ‘normal’, simplemente he querido ser ‘yo’. Y me arrepiento, me arrepiento de haber sido un ciego, de tirar por la borda tantos años de mi vida y no aprovechar lo que, en resumen, mis seres cercanos han ido ofreciéndome a lo largo de la misma. Lo peor de todo es que no sólo saboreas la amargura del arrepentimiento, sino también la de la impotencia de no poder volver a un pasado y arreglar los fallos que has ido cometiendo una y otra vez, de cambiar para mejor, de ser capaz de evitar las distracciones e insensateces que han ido surgiendo…

Tal vez el único consuelo que me quede es que a partir del presente tenga que cambiar mi/el futuro. Espero no desistir a la primera en esto que llaman vida, algo que se resume en “Vivir, amar y morir”.

Anuncios

3 comentarios el “Cuando desistir se convierte en la primera opción.

  1. Lia dice:

    Al menos como bien dices, tienes todo un futuro por delante. Esta vez puedes comenzar de nuevo, seguramente a partir de ahora conocerás a gente a la que puedas abrirte con más facilidad ;).

    Por cierto, ¿qué tal te ha ido la PAU?. Bueno, ya me contarás.

    Saludos.

    • Henxu dice:

      Sí, eso espero.
      La PAU me ha ido bien, podría haberme ido mejor pero me conformo con la nota que tengo.

      ¿Cómo estás? Hacía mucho que no te veía escribir =)
      Un saludete.

      • Lia dice:

        Bueno, si te conformas, me alegro por ti ;).

        Yo estoy bien, he estado algo ausente estos días, semanas… No sé, no había ganas de escribir.

        Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s