Unsleepable nights.

Escucho un sonido extraño y constante que me hace despertar de mi aún no tan profundo sueño. Miro las agujas fosforescentes de mi reloj en plena oscuridad, marcan las 3:58. “Vaya, solo he dormido tres cuartos de hora.” – Me digo a mí mismo. Sigo escuchando el ruido que me ha despertado, era el ronroneo del ventilador del portátil, que está averiado. Ahora recuerdo que mañana venía el mensajero a las 9 o 10 para llevárselo al SAT, no sé cómo me voy a poder levantar… Eso de estar la penúltima semana de tus “vacaciones” sin ordenador, que más que vacaciones han sido días laborales, es un suplicio.

Me levanto lentamente (y todavía con empanamiento de sueño) de la cama y con el brazo izquierdo alcanzo el interruptor para encender la luz. “AH, JODER!” – sí… mis ojos, por un momento me he sentido como un vampiro, vulnerable a la luz, noctámbulo de por vida. Tras tal grito que casi despierto no sólo a mis padres sino a todo el vecindario, me pongo de pie poco a poco, encamino hacia el baño no sin antes ponerme las zapatillas de andar por casa (en verano…). Abro el grifo y pongo las manos como para pedir limosna, relleno, agacho un poco la cabeza y splash, en toda la cara. Un poco más despierto.

Me miro al espejo y no veo más que un individuo con pelo corto y cara pálida, de haber conciliado poco sueño y con unas ojeras que casi le llegan al tobillo. La cara de sobado no me la quita nadie, el susto del espejo al reflejar tal engendro tampoco. Apago la luz del baño, vuelvo a mi habitación y me siento en el borde de la cama mirando hacia la pared, en la que tengo diversos posters pegados: Gran Turismo, coches, torneos y salones de manga, grupos de música y videojuegos… Embobadamente miro fijamente al vacío; que cómo se hace eso? No lo sé, pero lo hago. Llevo días sin dormir ‘bien’, o tengo sueños aterradores o pesadillas interminables…

De repente mi mecanismo cerebral comienza a funcionar; ¿por qué me he despertado? Ah sí, el ventilador. Luego apago el ordenador, que siga haciendo las back-up. Mientras me pongo a leer un poco de Barrio Lejano ya que no puedo dormir, una chispa se pasa por la cabeza como por arte de magia. Una imagen… ¿De dónde era? ¿Cuándo la he visto? ¿De qué me suena?… Despego mis ojos de la pantalla, levanto la mirada hacia el lobo plasmado en óleo con la cabeza asomada por un hoyo aullando en mitad de una noche de luna llena; pienso: “¿Dónde compré esto?” … Retomo y me acuerdo, pero, cuando lo compré no estaba sólo… ¿Con quiénes estaba?

Numerosas caras dan círculos imaginarios alrededor del óleo y poco a poco van desvaneciéndose unas pocas, y al rato otras tantas. Sigo dudando y me vuelvo a hacer la pregunta. Al rato, otra chispa enciende la casi apagada bombilla alojada en mi mente. Ya sé, ya me acuerdo; o eso creo si la memoria no me falla. Fruto del acumulado sueño, pego un bostezo y pienso que mejor sería volver e intentar dormirse de nuevo si mañana quiero despertarme (pronto).

Ya habiéndome tumbado en la cama, a la par que veo la oscuridad retenida en mi habitación, esbozo una leve sonrisa mientras poco a poco voy cerrando los ojos.

It was just a dream though.
4.58

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s