La “cuesta” de enero v2.

5:39

Tras una buena lata de RedBull de marca blanca – hay que ‘ahorrar’, estamos en crisis-, notar cómo las dosis de cafeína van circulando por todo tu cuerpo y sentir cómo las pestañas dejan de pesar toneladas para intentar cerrarte los ojos mientras te dicen: “Ve a dormir”; me pongo aquí para escribir esta entrada. En teoría debería ser una recapitulación de todo lo que hice (y no hice) en todo el año pasado y todo lo que me propuse para este nuevo año, pero odio recapitular hechos, tengo mala memoria y es algo que me rechistan: no acordarme de cosas importantes. Tal vez sea propenso a tener alzheimer cuando sea mayor…

Leo esta misma entrada del año pasado (por eso esta es v2) y a veces me entra la risa floja pensando en que ya pasó; ya pasó toda esa angustia por el estudio y el ‘miedo’ a fallecer en 2º de Bachillerato, ese hecho de tener una presión creyendo que no vas a tener tiempo para hacer nada y que acabarías encerrado en tu habitación con libros y cuadernos hasta la gorra … eso no influía en positivo en mi estado de ánimo si bien había alguien limando mis preocupaciones y dándome ánimos todo el rato. Me imagino qué hubiera sido del yo de aquel entonces en la situación en la que estoy ahora, tal vez incluso hubiera enloquecido al no haber podido asimilarlo, quién sabe.

Si creía que el Bachillerato era duro… ahora sería un camino de rosas comparado con lo que exigen en la Universidad y más en este cuatrimestre en el que seguramente me fumiguen el ojal cerebro a base de dos asignaturas más de las que ya tenía, asistir a clases de chino e inglés y … eso, sobrevivir – física, mental y sentimentalmente hablando. Seguramente el año que viene me ría de lo que he puesto este año, a pasitos vamos caminando por la vida; poco a poco y sin prisas. Las lecciones de hoy son los errores del pasado.

Recuerdo que en los anuncios de Coca Cola enfatizaban la cuestión de la felicidad con ese eslogan tan chachi de : “Destapa la felicidad”; aunque más bien, creo que a los de márketing se les olvidaron añadir un “con un toque de alcohol” porque las sonrisas de payaso que te salen suelen ser indicio de que llevas el toquecillo encima. Yo de alcohol casi nada, me sienta como una patada en el cuerpo, lo que tiene la intolerancia o la supuesta alergia… Y si os preguntáis que qué haré el día de mi boda sin tomar alcohol, sí, abriré un tetrabrick de zumo de naranja Zumosol y a pasar la noche. – vale, tampoco exageremos…-

Lo del anuncio de Coca Cola viene al cuento de que, por mucha que bebas, no vas a salir de tu rutina. Esa rutina de la que hablaba el año pasado, esa máxima del estudiante de “Dormir, comer y estudiar”. Sería algo así como el anuncio de BMW, ¿Te gusta conducir? – pues mira, sí, pero no hay € para comprarse uno. Creo que va a ser demasiado intentar vivir mientras se estudia un doble grado y se trata de aprender dos idiomas simultáneamente y compaginar todo eso con la vida social, que más bien, poca tengo.

Reflejos...

Reflejos...


La verdad es que ahora se hace todo mucho más difícil cuando a diferencia del año pasado, tenías un fuerte motivo que te animara a seguir adelante. Quiero decir, a pesar de que uno sabe que la felicidad de uno mismo depende de las decisiones que tome y las acciones que realice, no hay una razón emocional que te lleve a gritar con ganas todos los días: “Hoy me voy a comer el mundo!”. Tal vez sea porque los frutos de tu esfuerzo no puedan ser vistos a corto plazo haciéndote creer que estás soportando el marrón en vano; o porque perdimos la ilusión que tanto nos caracterizaba cuando éramos unos críos, ese “De mayor quiero ser ‘tal’ y ganar ‘x dinero’ para comprarles a papá y mamá un coche a cada uno” que sin embargo pierdes cuando bajas al mundo real tras ver que muchas de las grandes fortunas que amasan los de ahí arriba son a base de ingenio que no tienes o suerte, que tampoco… y aun sabiendo que otras tantas son a base de sudar la gota gorda, te desilusionas.

Siendo renacuajos corretones (sí, no tiene sentido) hacíamos lo que nuestros padres nos decían, bien de forma cariñosa o a regañadientas. Si no se podían lanzar huevos por la ventana es que no se podía! si no se podían tirar tomates, tampoco! Más o menos sabíamos con certeza de que si les hacíamos caso, no acabaríamos muy mal parados, las cosas irían bien. Pero ahora, que vamos creciendo y somos más libres e independientes, se nos abren más puertas a las que poder entrar y poder equivocarse. Tantas que nos pueden llegar a abrumar y tomar decisiones sin pensarlo debido a una presión que nos creamos nosotros mismos al no pararnos a pensar concienzudamente: ¿qué sería lo mejor para uno mismo? y por supuesto, para las personas que nos rodean.

Si lo pienso detenidamente, este año anterior he perdido muchas amistades que tenía, la clase se separaba y cada uno iba por su propio camino, decorando su propia vida; pero también he perdido el contacto de muchas personas a las que de verdad apreciaba y molaba estar a su lado, riéndonos de nuetras bromas e imaginando casos hipotéticos de montarnos nuestra propia empresa e incluso, los cargos que tendríamos cada uno. Les ves de vez en cuando, pero en eso se quedan las cosas; las redes sociales, poco hacen… Aunque tampoco olvido a aquellas personas que he tenido la ocasión de conocer este año; personas que por A o por B dices: Qué suerte haberte conocido- e intentas mantenerlas a tu lado por el mayor tiempo posible. Ya sabéis que suelo decir que nada existe para siempre.

Con el tiempo uno se va dando cuenta y creo que lo siguiente que voy a decir lo repetiré en más de una ocasión y no me refiero a lo de “Uno no aprecia lo que tiene hasta que lo pierde” que ya es un clásico, sino que “Cuando alguien se marcha de tu vida, no es porque quiera, sino porque le has dejado ir”; sí, lo sé, hay mucha gente que no te soporta y quiere que te pierdas en medio del Sáhara para no verte más, pero también está otra gente a la que no supiste mantenerla lo suficientemente a tu lado… Aunque el dilema está en eso de : ¿Y cómo tratar a cada uno como se debe? – “Al carajo con eso, si no les gusta cómo les trato, que se piren por la puerta de atrás” diríais muchos de vosotros, verdad?

En fin… ya va siendo hora de ir terminando que ya está amaneciendo. En resumidas cuentas, la cuesta de enero de este año, va a costar subirla. Las malas lenguas dicen que los chinos estamos invadiendo el mundo, sí, puede que sea verdad, pero yo antes de ir a por el mundo, necesitaría invadirme a mi mismo…

Que la vuelta a la rutina os sea leve y que tengáis un buen comienzo de año. Buenos días.

8:15

¿Es difícil pensar en estas cosas cuando estás triste? No. Lo difícil es que se te metan en la cabeza para levantarte el ánimo y vivir con orgullo una vida que te ha sido otorgada, quieras o no; puesto que el hecho de nacer no lo decides tú.

- Desilusión, ¿Algo innato?

About these ads

Un comentario el “La “cuesta” de enero v2.

  1. suspiroso dice:

    Va a ser un año complicado para todos, pero ánimo. No queda otra que mirar hacia adelante.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s