What’s done, can’t be undone.

Anoche recibí un mensaje, sonó el móvil con un “pop” y una iluminación del electrodiodo lumínico avisándome de la llegada de una noticiación notificación.

Tío, estoy rayado. No sé qué hacer con mi vida

Me pilló ese mensaje en la cama, con bastante sueño y una manta por encima listo para ehcarme una siesta de una horilla para posteriormente, despertarme por la madrugada y empezar a estudiar. Pero, por puro instinto y antes de siquiera responder el whatsapp, salí de la cama y me empecé a vestir. Ya era tarde, mi mecanismo de defensa se había activado y automáticamente estaba en modo ayuda.

Yo ya contesté: Si quieres voy para allá con un par de refrescos” ; en verdad iba a ir con un par de refrescos, quisiera o no. Y la llamada para que me proporcionaran un par de latillas a medianoche, ya estaba hecha también. Sale sólo, no te lo piensas, discutes con tus familiares acerca de la tontería de salir a esas horas de la noche sólo porque alguien se encuentre mal.

Cogí las llaves y salí disparado a lo que daba el coche, siempre dentro de los márgenes de la legalidad – niños, no intenten imitarme -, y como si de un aterrizaje de emergencia se tratara, logré parar. Allí estaba fumándose un cigarrillo cuando llegué.

Hablamos de la vida (de qué si no), de sus perspectivas de futuro, de mis perspectivas de su futuro, de las diferentes e infinitas posibilidades que de aquí a largo plazo podría tener, de su modelo de vida y del modelo de vida de su pareja. De las discrepancias entre apreciar el dinero y no haber ganado un céntimo en tu vida por mérito propio, de las diferencias en que la educación puede influir a los niños, de los distintos cálculos cuánticos para tener una vida normal, de lo fácil que era para mi decirle lo que tenía que hacer sin siquiera estar en su piel y de que, lo mismo, si aceptaba su oferta de trabajo, no le íba(mos) a ver el pelo en un buen tiempo.

Cosas de la vida. A veces hay que tomar una elección. Si es lo que pensaba hacer desde temprana edad, allá que tendría que ir. En un momento u otro, no te quedan más vidas extra y toca tirarse a la piscina y mojarse de lleno. Y asumir consecuencias de las decisiones de uno mismo.

Yo acabo de tomar la mía. Acabo de decirle a alguien que me gusta por whatsapp. ¿Sabéis lo jodidamente puto-cutre que me parece eso? Pues sí, lo acabo de hacer. Allá en el instituto quedaron los jijís y jajás de las notitas, las miraditas y las llamadas perdidas al móvil. Y voy y hago algo que rebaja mi nivel aún más bajo que el subterráneo de Plaza España. Bueno, va siendo hora de sentarme en la sala de espera y esperar a que griten mi nombre. “Pase usted por quirófano, al becario de prácticas se le va a escapar el bisturí y te vas a quedar sin partes nobles.

Que no, que no es tan traumático como parece. Es una cirugía menor. Coño. Dejad las películas y novelas de amor imposible para otro día.

Esta entrada fue publicada en General.

2 comentarios el “What’s done, can’t be undone.

  1. Tienes razón en que llegan momentos de la vida en los que hay que tomar una decisión y saltar al vacío. No sabes qué va a haber abajo, pero tienes que hacerlo, por que sino la vida sería muy monotona y no tendría sentido. Tal vez, al llegar abajo te estrellas, puede pasar y ha pasado, pero almenos no te quedarás con la incógnita, y una vez abajo, solo puedes ir para arriba.
    En mi opinión, el lanzarte a por la chica que te gusta no es “cutre”, aunque tal vez ahí entre el estereotipo de chica romanticona a la que le encantan las declaraciones de amor (que lo soy) pero es algo que en el fondo, alguien tiene que hacer. Tal vez la respuesta sea negativa, como me ha ocurrido a mi en una ocasión, o tal vez el sentimiento sea mutuo y de repente te ves empezando algo maravilloso en tu vida, pero si no preguntas, la respuesta siempre será no. Es una de las normas de la vida, tirarse al vacío puede doler, pero una vez hecho ya no tienes esa voz en la cabeza que se pregunta qué hubiera pasado si te hubieras tirado; pues ya lo sabes; pero tal vez al saltar caes en un mundo nuevo y más fantástico y agradecerás el haberlo hecho.
    Siempre es mejor saber y sufrir sabiendo y curar las heridas que no saber y sentir que tienes una herída continuamente abierta.
    Honestamente, como persona que ni te conoce, te deseo lo mejor, por que al menos por el esfuerzo que haces en abandonar tus necesidades y salir corriendo a ayudar a los demás, demuestras que eres una gran persona y un gran punto de apoyo para tus amigos, cuando muchas personas se quedarían un rato hablando por whatsapp con dicha persona y luego se irían sin ayudar a nadie en el fondo.
    mis mejores deseos!

    • Henxu dice:

      Hombre, lo cutre es hacerlo por whatsapp, no me había imaginado hacerlo porque soy del tipo, como bien dices, de declaraciones de amor mínimamente románticas. -Lo mismo estoy viviendo en el siglo pasado, no sé… -. Además, creo que ha sido más bien por desahogo que por sentimientos reales, una mezcla de todo que ya contaré en otra ocasión.

      Pero sí, el sentido es el que quiero dar, cuántas veces habremos oído a la hora de echar currículums y dudamos de si echarlo en un sitio o no y nos dicen: “Inténtalo, el “NO” ya lo tienes”.

      Respecto a lo último, tampoco es para tanto. Creo que a veces, muchas veces, la amistad puede primar sobre obligaciones mundanas que puedes aplazar. De todas formas, siempre puedes ponerte en contacto conmigo y tomar un café.

      Un abrazo!

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