Olvido selectivo.

Estos 4 últimos días han sido un tanto , malos.

No me siento del todo bien, y tampoco sé explicar del todo, qué me está pasando… simplemente sois consciente de que bien, no me encuentro. A veces piensas : “Ojalá el olvido fuera selectivo”, que tuvieras la capacidad de olvidar las cosas que no deseas recordar… es como coger una carpeta que quieres borrar y la mueves a la papelera de reciclaje. Aunque, es eso, “ojalá”.

Hoy no tengo muchas ganas de escribir gran cosa, leí hace tiempo que:

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Tras 4 meses sin actualizar os cuento : 10 segundos en las vías del metro.


Simplemente eso.

Que vayas haciendo un cubo con una mano en el andén del metro, la cara que se te queda cuando ves que se te resbala de la mano, cae al suelo y salta una pieza a las vías del metro…No tiene precio.
En ese momento, estás maldiciendo a todo dios, y que, a pesar de tener una colección bien grande de cubos, quieras recuperar esa pieza. (Por cierto, gracias Diego, xD ha sido causalidad de que estuvieras allí pa ayudarme a recoger las piezas).

Entonces, en una décima de segundo te pasan por la cabeza diez mil cosas. Que si me bajo, que si no, que si hay guardias, que si me pillan, que si mejor aviso a los de la taquilla, que si a ver me van a dar por culo, que si bajo no subo…que si pierdo la vida. Y te lo planteas, y dices, con un par de huevos voy a bajar. Pero antes de hacerlo se te sube al cerebro esa típica escena de las películas de : “Corre, corre! que viene el tren!”, y tú corriendo como  un cosaco intentando evitar lo que no puedes evitar.

Total, miré el panel ese que te pone el tiempo que le queda para venir el siguiente : “3 minutos”. Dije, tiempo de sobra.
Pedí a una señora que me sujetara unos papeles y el cubo medio-desmontao (que se parecía más a chuky que a un cubo). Y salté abajo.
La señora que me sujetó las cosas estaba a punto de gritar. (No la ví, pero supongo que tendría la cara de asombro, de en plan : Este notas se va a suicidar o algo) [sí, ya me gustaría sí, no te jode].
Cogí la pieza, la puse en el andén y dije : “Vamos a subir”. Qué pasa? Que te das cuenta de una cosa :  Siempre has pensado que la altura entre las vías y el andén es mínima y que es fácil de trepar. Y a eso os digo : “Y una mierda!”. Yo que soy más o menos medianamente alto, el andén me llegaba un poco más arriba de los hombros. Tuve que apoyar las manos en el andén, poner los pies donde las vías para coger un pelín de altura y digo : vamos a intentarlo. Primer impulso, y porque subí mal, veía que no subía solo con los brazos y apoyé la pierna derecha encima. Y logré , gracias a nadie (puesto que nadie es perfecto…parida), subir.

Eso sí, tu subes y ves a las personas de al lado mirándote así Ô.ô, pensando : los chinos de hoy en día están muy locos, o , este de qué va. Y tú, tumbado como un gusano en el suelo porque habías subido mal (y que de otra forma no podrías subir si no eras Usain Bolt y te corrías toda la vía hasta las escaleras que hay en los extremos del andén…sin dejarte la mitad de los dientes por el camino…claro está.)… Bueno, pues recogí la pieza, di gracias a la señora por haberme sujetado las cosas y terminé de montar el cubo. A seguir haciendo el cubo… con 2 manos y lejos de las vías del andén. Que si mal no recuerdo era Príncipe Pío.

Ahora que me ha pasado esto, no es plan de aplicar la moraleja de : “Es mejor prevenir que curar”. Y decir, la próxima vez no me pongo a hacer cubos en el andén del metro, sino, para lo que te quede de vida, hacer algo que también te suelen decir tus profesores : “Pensar antes de hablar”. Ha sido una experiencia un tanto desagradable, pero a la vez, afortunada porque te ha servido para algo y es una “lección para lo que te queda de vida”.

PD: Si dentro de unos días vienen a buscarme a casa dos agentes de policía… ya sabré por qué será.